Buenos Aires otoñal y literario.

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Salgo del pequeño aeropuerto del centro y me hallo ante una gran cortina de agua. Decido hacer la cola de los taxis, tienen un QR muy práctico donde puedes ver cuánto te costará la carrera a tu destino. Al llegar al hotel dejo mis cosas y decido salir a las calles a las que el agua les impregna ese toque romántico. 

Se me ocurre la mejor visita para un día de lluvia, ya os hablé de ella en otra ocasión. En 2019 el National Geographic la declaró la “librería más bonita del mundo” y debo decir que con razón, os presento de nuevo el Ateneo Grand Splendid, el teatro que se transformó en hogar de libros y cuyo escenario ofrece cafés y alfajores para el lector que necesita reponer energías. Uno de mis lugares favoritos del mundo.

Está llenísima de gente. ¡Cuánto me alegra comprobar que los libros no pasan de moda! leer siempre será un placer para el alma que abra un libro y se sumerja en él.

Sigue lloviznando, camino por Callao, BA me recuerda a Madrid por los nombres que comparten, y me dirijo a un café literario donde cenaré algo, se trata de La Biela, lugar donde se solían reunir los amantes del motor y que empezaron a frecuentar escritores como José Luis Borges, artistas y gente famosa. Me recordó al Café Gijón de Madrid.

Cruzo la bella Av. Manuel Quintana que me lleva a una de las calles más bonitas de la ciudad, la calle Arroyo, donde se encuentra la Embajada Francesa o la Florería Atlántico, donde además de llevarte unas flores preciosas puedes cenar o tomar algo en su bar, uno de los 50 mejores del mundo.

Por la mañana voy de nuevo a la Calle Florida a cambiar algo más de dinero, y paso por el la sede central del Centro Naval que tiene un lobby precioso.

Unos pasos más allá están las bellas Galerías Pacífico, no me gustan los centros comerciales pero al convertir en 1899 este edificio Beaux Art en la sede para Le Bon Marché inspirado en el parisino y haberse transformado en 1896 en el primer hogar del Museo Nacional de Bellas Artes hasta llegar a mayo de 1992, que fue cuando se convirtió en el centro comercial que conocemos hoy en día y poder admirar sus divinos techos, pues debo decir, que una visita está en mi itinerario. 

El Centro Cultural Borges se encuentra junto a ellas, y dentro hay puestos de los alfajores más populares de la ciudad, Alfajores Havanna, por si quieres llenar la maleta antes de partir, los tienen veganos también. 

BA es la tercera ciudad del mundo con más librerías por habitante y por supuesto paso por algunas de camino. 

Recordaréis la famosa Plaza de Mayo, donde se manifiestan las “Madres de Mayo” y donde está la Casa Rosada, sede del Gobierno.

Hoy visitaré la Catedral Primada de BA en la que se encuentra el mausoleo del general José San Martín que en 1816 firmó la independencia de Argentina. El féretro tiene una curiosidad, está inclinado hacía abajo, en dirección al infierno, fuera de su “terreno sagrado” por su condición de masón. 

El Museo de Histórico Nacional se encuentra junto a mi próximo destino literario, la bella Biblioteca Esteban Echevarria que pertenece a la Legislatura Porteña. Una de sus salas es toda de madera y parece que me pierdo en el tiempo y quizá en algún cuento cuando entro en ella.

La Librería de Ávila fue declarada Sitio de Interés Cultural ya que es aquí donde funcionó la primera librería de BA inaugurada en 1785. Toda una institución.

La Farmacia de la Estrella se encuentra anclada en el tiempo y es entrañable.

Desde la Casa Rosada sale el Paseo de la Historieta que llega hasta el barrio de San Telmo y lo corona la archiconocida Mafalda. 

SAN TELMO

En otro de mis post os hablé del pasaje Defensa que es la antigua Casa Ezeiza, un lugar que me encanta al que entro a hacerle “nuevas fotos” y aprovecho para charlar con una señora que tiene una tiendita allí desde hace más de 30 años.

Salgo del pasaje y algo llama mi atención, primero es el gato que toma el sol en un banco frente a una tienda, que al acercarme me doy cuenta ¡que es de brujas!, se llama Hecate y es preciosa, aparento sumergirme en un bosque encantado y cada producto es único y fabricado por brujas sabias, no me voy con las manos vacías, me llevo algo para casa y una conversación muy agradable con la madre e hija que la regentan.

Paso por la Catedral Ortodoxa Rusa a la que quería entrar pero está cerrada.

Continúo mi paseo encontrando varios murales y llego a la Torre del Fantasma, que tiene una historia curiosa.

BOCA

Me voy adentrando a la que quizá sea la zona más futbolera, Boca, no venía hacía al menos 20 años, sus murales de “entrada al barrio” me saludan.

Me meto por un callejón sin salida y acabo bordeando el grandioso estadio de la Bombonera, sede del equipo La Boca, inconfundible con sus dos colores azul y amarillo. Como sabéis el fútbol no es lo mío pero sí sé que el Boca y el River Plate son los dos equipos principales del país, como el Barcelona y el Madrid en España.

Por fin llego a mi destino, la colorida calle Caminito, nombre de un famoso tango, recuerdo que la primera vez que vine me saqué una foto (de las de papel) con un bailarín de tango, muy guiri. Ahora está mucho más concurrido que en aquellos años. Sigue siendo divertido ver las tiendecitas de colores, a Maradona en el balcón y demás. 

Regreso al centro y voy a tomar el té a la Confitería La Ideal. Es preciosa, de la época dorada de BA. Me alegra ver que a pesar de la situación económica que atraviesa el país los locales siguen saliendo y disfrutando de lo que ofrece la ciudad. Ahí estoy yo, con mi té, mi libro, mis alfajores y medialunas (son de un tentador) cuando veo a una señora con la que había hablado mientras esperaba mi mesa, su difunto marido era español, estaba allí para celebrar el cumpleaños de su amiga, así que me invitaron a la mesa, y disfruté de un par de horas de charlas y risas con ellas y su familia.

A la mañana siguiente compro la tarjeta SUBE en la estación Retiro, la puedo usar en cualquier transporte, cuesta menos de 1€ (un billete de bus puede costar 80 pesos o 10 céntimos)

PALERMO SOHO

Subo al bus 140 que me deja en Palermo Soho, barrio cultural y gastronómico, sembrado de murales. Mi primera parada es la librería café Eterna Cadencia, de la que me enamoro al instante.

Allí cerca está el Club Eros, una escuela de fútbol femenino, deporte nacional. Magia Libros aparece en mi camino.

En esta curiosa casa construida en 1908 vivía el personaje de “Florentina” la enamorada de Juan Muraña, del cuento del mismo nombre escrito por Jorge Luis Borges. Restauraron su fachada por el 120 aniversario del nacimiento del escritor 24/08/1899.

De repente, una sorpresa que no esperaba, otra librería con encanto en tierras porteñas Libros del Pasaje.

Más libros y café en Elocuente Café y Libros. Ceno vegetariano en Artemisia Cocina Natural, otro lugar con encanto muy cuqui y rico.

SAN ISIDRO

Al día siguiente tomo el transporte público que es bueno, cómodo y seguro a San Isidro. Es domingo lluvioso por la mañana y no hay mucho movimiento, así que admiro la bella catedral.

Paseo hasta la Quinta de los Ombúes. Tomo un matcha latte en el acogedor Usima Café. Y admiro el Teatro Stella Maris y las bonitas quintas que me encuentro por el camino.

No para de llover, así que regreso a BA y retorno al mítico Café Tortoni el cual hace años que no visito. Lo frecuentaban celebridades, realezas, escritores como nuestro gran Lorca y yo, que con mi libro “Nieve en otoño” de Irène Némirovsky voy a pasar la tarde. Lo elijo por la estación en la que visito BA. Este breve e intenso relato la autora nos acerca como es natural en ella a sus personajes de una forma magistral. La fiel anciana Tatiana se queda en la mansión donde sirve cerca de Moscú cuando la familia huye por la Revolución de Octubre. Termina por reunirse con ellos de nuevo en París donde siente nostalgia de su tierra natal y las primeras nieves de otoño.

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