Días 8, 9, 10 y 11 en Da Nang y alrededores: templos, islas y ciudades imperiales

Después de las montañas del norte de Vietnam, mi aventura continúa rumbo al centro del país. Esta parte del viaje mezcla mar, historia imperial, naturaleza tropical y algunas de las postales más icónicas del país.

Día 8 – Península de Son Tra, Marble Mountains y Hoi An

El trayecto desde Sapa empieza por la tarde. Tomo el famoso bus cama de regreso a Hanoi. El inicio del viaje, con las interminables curvas de montaña, es un poco desafiante para el estómago, pero sobrevivo.

Paso la noche en Hanoi y al día siguiente tomo un vuelo hacia Da Nang, una ciudad moderna, costera y muy diferente al norte montañoso que acabo de dejar atrás.

Gracias a My Lee tengo contratado los tours para los próximos días. Sobre las 14:00 me recoge un taxi en el aeropuerto y me lleva primero a comer a un pequeño restaurante local. El dueño es increíblemente amable, uno de esos lugares donde parece que te reciben como si fueras de la familia.

Después de comer paso por el hotel a dejar mis cosas y enseguida me recoge el bus para empezar la primera exploración por los alrededores de esta ciudad costera.

Península de Son Tra

Nuestro primer destino es la península de Son Tra, también conocida como la “Montaña de los Monos”. Es una zona natural protegida cubierta de selva que se eleva sobre el mar.

Aquí visitamos la impresionante Linh Ung Pagoda, donde se encuentra la enorme estatua de Lady Buddha, una de las más altas de Vietnam. Desde aquí las vistas de la costa y de Da Nang son espectaculares.

El ambiente es muy tranquilo, con el sonido del viento, las campanas del templo y el mar al fondo.

Marble Mountains

Después nos dirigimos hacia las Marble Mountains, cinco colinas de piedra caliza y mármol llenas de cuevas, templos y miradores.

Subir por sus escaleras es como entrar en otro mundo: templos escondidos dentro de cavernas, incienso flotando en el aire y haces de luz que se cuelan por aperturas naturales en la roca.

En un momento me adentro en una cueva oscura, tras encontrar una pequeña abertura, salgo de repente a lo alto de la montaña y me encuentro frente a unas vistas espectaculares de la costa. El contraste entre la oscuridad de la cueva y la luz del exterior hace que el momento sea aún más impresionante.

Hoi An Ancient Town

El día termina en Hoi An, una de las ciudades más bonitas de Vietnam.

Sus calles están llenas de casas antiguas, farolillos de colores y pequeños cafés. Cuando cae la noche, las luces de los faroles iluminan el río y todo el lugar adquiere una atmósfera mágica.

Cenamos en el restaurante Thán Lán Xanh Blue Gecko, donde probamos una comida vegana riquísima y muy abundante.

Después de cenar seguimos paseando por sus calles llenas de farolillos hasta llegar al río, donde damos un paseo en uno de los pequeños botes que recorren el agua iluminada por las luces del pueblo. Todo el lugar tiene una vibra romántica y tranquila, y es fácil entender por qué Hoi An es uno de los destinos más queridos de Vietnam.

Día 9 – Ba Na Hills

Hoy toca visitar uno de los lugares más famosos de Vietnam: Ba Na Hills.

El trayecto hasta la cima se hace en teleférico, uno de los más largos del mundo. A medida que asciende, la vegetación tropical se va cubriendo de niebla y las vistas de la selva son impresionantes.

En la cima aparece un complejo que parece sacado de otro continente: arquitectura de estilo europeo, jardines, templos y, por supuesto, el famoso Golden Bridge, el puente sostenido por dos gigantescas manos de piedra.

Todo el lugar es muy turístico, y en realidad funciona como un gran parque temático en la montaña. Si tuviera pocos días en la zona probablemente lo evitaría, pero aun así estuvo bien verlo. La pagoda, el gran Buda y el Golden Bridge son realmente bonitos y merecen una visita si ya estás por aquí.

Día 10 – Islas Cu Lao Cham

Hoy toca cambiar templos por océano.

Desde Da Nang salimos en barco hacia las islas Cu Lao Cham, un pequeño archipiélago protegido.

Al llegar a la isla principal hacemos primero una pequeña visita cultural. Pasamos por su museo, donde explican la historia de estas islas y su relación con antiguas rutas marítimas.

También visitamos un antiguo pozo muy conocido en la isla. Según cuentan, fue construido por el pueblo Cham, utilizando ladrillos especiales que permitían que el agua se mantuviera siempre en su interior. Más tarde, cuando los vietnamitas intentaron construir otro pozo cerca, el agua simplemente no se mantenía, algo que sigue sorprendiendo a los locales.

Después visitamos una pagoda que fue reconstruida tras el paso de un tifón. En su entrada nos recibe una Lady Buddha, su posición marca simbólicamente el lugar donde los habitantes de la isla se refugian cuando llegan las grandes tormentas, alineado con la ciudad de Hoi An al otro lado del agua.

Tras esta pequeña introducción a la vida de la isla, llega el momento de lo mejor del día: snorkel en aguas cristalinas. La zona es reserva marina y los corales y peces tropicales hacen que valga totalmente la pena ponerse las gafas y lanzarse al agua.

El agua, aunque estaba bastante fría, era tan clara que permitía ver perfectamente el fondo marino. Entre peces de colores y corales, hubo un momento que me dejó completamente sin palabras: una estrella de mar de un azul índigo intenso, de esas que parecen irreales por el contraste de su color con la arena clara del fondo.

Después del snorkel llega uno de esos momentos perfectos del viaje: comer en la playa, con arena blanca, mar turquesa y una brisa suave que hace olvidar el calor.

De vuelta a Da Nang hago parada en uno de mis cafés favoritos de la ciudad: Forrest Coffee, un lugar lleno de plantas que parece una pequeña jungla urbana. Perfecto para descansar después de un día de mar.

Día 11 – Lang Co, Khai Dinh y la ciudad imperial de Hué

El último día en esta región es una mezcla de paisajes y de historia imperial.

La ruta empieza pasando por Lang Co, una preciosa bahía con playas tranquilas y montañas que llegan hasta el mar. Hacemos una parada rápida para disfrutar de las vistas antes de continuar.

El siguiente punto es el mausoleo del emperador Khải Định, uno de los más sorprendentes de Vietnam. A diferencia de otros mausoleos más tradicionales, este combina arquitectura vietnamita con influencias europeas. El interior está decorado con mosaicos increíblemente detallados.

Después del almuerzo llegamos al destino final del día: Hué, la antigua capital imperial de Vietnam.

La Ciudad Imperial es un enorme complejo de palacios, templos y murallas que recuerda a la Ciudad Prohibida de Pekín. Caminar por sus patios y puertas monumentales es como viajar a la época de los emperadores Nguyen.

Su precioso jardín, la biblioteca, y una actuación por parte de música tradicional es una forma perfecta de cerrar esta parte del viaje.

NOTA LITERARIA

El verano que mi madre tuvo los ojos verdes de Tatiana Țîbuleac es una novela breve pero intensa que explora la compleja relación entre un hijo y su madre durante un último verano juntos.

Con una voz cruda y poderosa, la historia transita entre el resentimiento, la memoria, la ternura y el arrepentimiento, revelando poco a poco el peso emocional de su pasado. La narrativa es directa, a veces dura, pero profundamente humana.

Es de esos libros que se sienten íntimos y a la vez perturbadores, mostrando lo frágiles y complicados que pueden ser los lazos familiares. Una novela breve, pero que deja una impresión duradera mucho después de pasar la última página.

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Mis viajes alrededor del mundo siempre acompañados de un buen libro. My travels around the world always accompanied by a good book.