Día 1 – Explorando Hanoi
Llegué anoche a la bulliciosa Hanoi y me alojé en el casco antiguo. Esta mañana salí a explorar y me topé con escenas que parecían sacadas de un cuadro: bicis y carritos cargados de mercancías, y el típico palo con dos cestos colgado (yoke o đòn gánh), con la señora de su sombrero cónico equilibrando todo con destreza. Definitivamente, una escena muy “vietnamita”.

Tras cambiar dinero en una joyería (os conté mis trucos en el primer post) y cruzar algunas calles llenas de motos y coches, (en el hotel se incluyen instrucciones para ello) lo hice con tranquilidad y confianza, no era mi primer rodeo. Me detuve en varios templos y en el famoso The Note Cafe, donde puedes tomar un café algo caro y dejar un post-it con tu mensaje. La cultura del café es enorme: cafés con mesitas bajas, sillas bajitas y especialidades como el egg coffe (cà phê trứng), una de las más famosas de Hanoi. Se prepara batiendo yema de huevo con azúcar y un poco de leche condensada, hasta crear una crema espumosa, que luego se vierte sobre café fuerte. El resultado es un café cremoso, dulce y muy aromático, casi como un flan líquido que se disfruta sorbo a sorbo. Se sirve caliente o frío, yo no lo probé ya que, como sabéis no tomo café, así que ya me contaréis si lo probais.
Mi primera parada “oficial” fue la calle del tren (Train Street). Entre las vías se alinean cafeterías coloridas; me encantó y me pareció vibrante.

Cerca, descubrí Tranquil Books and Coffee, escondida tras un callejón. Allí probé el chocolate caliente Marau, intenso y delicioso, y me senté a leer y escribir durante un buen rato, había encontrado mi refugio, pero todavía no sabía que no sería mi favorito.

Al salir, me sorprendió ver un peluquero trabajando en plena calle, algo muy común en Hanoi.
Templo de la Literatura
Visité el Templo de la Literatura, construido en tres fases y dedicado a Confucio y a los exámenes imperiales. Cada detalle tiene significado: tocar la cabeza de la tortuga trae buena suerte en los exámenes. Es un lugar lleno de historia y simbolismo donde sentí la cultura en todos mis poros.

Mausoleo de Ho Chi Minh
Llegué al Mausoleo de Ho Chi Minh, donde la cola para pasar seguridad era larga; aproveché para leer en mi Kindle mientras avanzaba. Pudimos ver el Palacio Presidencial y la casa donde vivió. También aprendí mucho sobre su vida e historia.
Ho Chi Minh fue un líder fundamental de Vietnam: fundó el Viet Minh, proclamó la independencia del país en 1945 y lideró la lucha contra Francia y Estados Unidos. Vivía en una stilt house frente a un lago, mostrando cercanía con su pueblo. Su figura simboliza independencia, unidad y resistencia.

Lago Hoan Kiem y Pagoda Tran Quoc
Di un paseo por el lago Hoan Kiem y visité la pagoda Tran Quoc, un templo budista en una pequeña isla. En los templos budistas nunca se deja alcohol como ofrenda. Vi unas viñetas muy divertidas sobre las leyes del karma, de las que anoté varias ideas.

Día 2 – Navegando Ha Long Bay
Me recogieron en moto para llevarme al autocar que nos condujo, tras dos horas, a la impresionante Ha Long Bay. Allí embarcamos en un barco donde nos sirvieron la comida mientras zarpábamos. Me senté con otros pasajeros veganos y vegetarianos; fue un detalle que me gustó mucho.
El barco navegaba lentamente entre casi dos mil islas e islotes, un paisaje simplemente impresionante. No hace mucho, algunos pescadores y cultivadores de perlas vivían en estas islas, pero fueron trasladados a lagos cercanos para dejar la bahía despejada para el turismo. Algunos siguen viviendo allí, mientras que otros se ganan la vida llevando turistas en barcas de remo o lanchas motoras.
Opcionalmente, se puede pasar la noche en la bahía, pero yo elegí solo el tour de un día, que me pareció suficiente.
Llegamos a una playa donde amarramos junto a otros barcos y entramos en una cueva impresionante —en realidad son tres, siendo la tercera enorme—. Aproveché la cola para leer mientras avanzaba, como es mi costumbre.
La última actividad fue subir muchos escalones a una pequeña isla, con vistas panorámicas increíbles de la bahía.

Incluido en el tour
- Transporte en autocar
- Comida y té en el barco
- Paseo en canoa o barca de remos (la lancha motora es opcional por un coste de 10 USD)
- Visita a la cueva
- Subida a la isla
NOTA LITERARIA
En este viaje me acompañó un libro muy especial, uno que además inauguró el año conmigo: My Friends de Fredrik Backman. Ha sido, sin duda, uno de los mejores libros que he leído últimamente.
Es una historia sobre la amistad, el paso del tiempo y las huellas que dejamos —y que nos dejan— las personas que amamos. Backman escribe con esa mezcla tan suya de ternura, humor y melancolía, recordándonos que la vida no se mide solo por los grandes momentos, sino por los vínculos que nos sostienen cuando todo cambia.
Leí este libro entre traslados, esperas y silencios: en cafés tranquilos de Hanoi, en colas interminables, en ratos robados al viaje. Y quizá por eso conectó aún más conmigo. Porque viajar también es eso: detenerse, observar y dejar que las historias —las propias y las ajenas— se mezclen.
My Friends habla de crecer, de perder, de reencontrarse y de entender que la amistad es una forma de hogar. Un libro que me acompañó de verdad, y que ahora queda ligado para siempre a este viaje por Vietnam y al comienzo de un nuevo año.
